|


 |
Sidra Natural (Tradicional):
La sidra natural tradicional, es sidra en rama, es decir, que no ha sido
filtrada. En lo que se refiere al escanciado en vaso, la sidra natural
presenta tres principales estadios analíticos diferentes: el espalme, el
aguante y el pegue.
Espalme:
Se refiere a la desaparición de la espuma una vez escanciada la sidra, de
modo que un buen espalme supone que la espuma desaparecerá rápido de la
superficie de la sidra.
Aguante:
Se refiere al aguante de partículas de gas carbónico que está en
suspensión en la sidra mientras esta se bebe y que hace que esta aparezca
opaca. La sidra debe tener un aguante moderado para poder degustarla en su
plenitud.
Pegue: Se
refiere a la aparición de una fina película de aspecto viscoso o velo de
fina espuma pegada al vaso justo después de beber un culín de sidra.
Sidra Natural de Nueva Expresión:
La sidra natural de nueva expresión es una sidra con carácter y cuerpo
ideales para disfrutar acompañando aperitivos, aves, etc. pero sobre todo
mariscos y pescados.
En lo que respecta a la fase visual podemos decir que tiene un color
amarillo dorado, intenso con tonalidades verdosas, limpia, brillante,
luminosa y con presencia de finas burbujas y buena densidad en copa.
La fase olfativa denota una nariz limpia y franca de intensidad media, con
aromas de manzana, notas cítricas de lima y pomelo y presencia de aromas
secundarios de fermentación, elegante y sutil.
En cuanto a la fase gustativa, tiene un ataque seco, buena estructura, con
paso de boca agradable, excelente equilibrio y con prolongación final que
invita a seguir bebiendo.
Sidra:
La toma de carbónico se realiza siguiendo el procedimiento tradicional
Champenoise.
Este tipo de sidra se fermenta en botella a partir de una sidra base
elaborada según el procedimiento tradicional.
El mosto se obtiene tras una fermentación alcohólica lenta y a
temperaturas bajas.
Debe servirse fría entre 7 y 10ºC siendo buena compañera de cualquier tipo
de comida ligera, pescados, mariscos, quesos frescos, así como ideal para
cualquier tipo de postre.
En lo que se refiere a la fase visual podemos decir que tiene un color
amarillo pálido con tonalidades pajizas propias de sus estado evolutivo.
Es una sidra transparente, cristalina y brillante.
La fase olfativa denota un olor fino, agradable y recuerda tanto a la
fruta como a la sidra base con un excelente equilibrio.
La fase gustativa tiene un ataque fresco, afrutado y ligeramente ácido,
con recuerdos a la sidra natural base, muy acorde con los gustos actuales
|